Destellos de tiempos pasados

Photo by Suzy Hazelwood on Pexels.com

Destellos de tiempos pasados, que me martillean en la cabeza de forma puntual, aunque cada vez, me aparecen, con más frecuencia. No sé muy bien porqué; debe ser cosas de la edad; vislumbro recuerdos y sensaciones, que ya creía olvidadas, de una forma muy presente.

Centelleos de vivencias pasadas que se me aparecen. Son instantes, sensaciones casi olvidadas, sin importancia, pero las visualizo en todo su esplendor.

Es curioso, porque algunas son de casi cincuenta años atrás. Paradójico, cuando quizás, no sea capaz de acordarme de cosas que hice ayer mismo.

La memoria es caprichosa. Pero parece, que este vislumbre de instantes pasados, es más que habitual conforme vas echándote años en tu zurrón. La memoria a largo plazo, pisotea a la del corto.

Como ilustración de esto, hoy mismo, empecé a leer el último libro de mi compañero de E.G.B ;la primaria de ahora; Victor del Árbol. El libro se llama «El hijo del padre», y como todo lo que escribe Victor, te atrapa desde la primera página. Es un gran escritor, con un estilo de difícil encasillamiento; ganador del Premio Nadal del año 2016 con la «La víspera de casi todo».

Victor, es quizás, de los compañeros del San Antonio Maria Claret, el que haya conseguido más reconocimiento mediático.

El caso es que la obra de Victor, y muy especialmente esta última; aporta un buen número de tintes biográficos. Bebe de su pasado y te hace visualizar, muchas de sus sensaciones de niñez. Esas, que a mí, me están apareciendo últimamente, y que me llevan a pensar en líneas transversales difuminadas, salvando las distancias, que se cruzan entre mi pasado y el suyo.

Ambos somos hijos de padres inmigrantes del Sur de España; trasladados a Barcelona en busca de un futuro mejor, que el que tenían en las tierras que los vieron nacer. Tierras de agricultores, de gente con pocos recursos económicos, pero con gran entereza y determinación, y que supieron trasladar a sus retoños, valores labrados en piedra, en paralelismo a las tierras que arañaban en su infancia, para exprimirles un mínimo jugo, con los medios limitados que disponían entonces.

Valores, que heredaron sus hijos, y que nos han permitido alcanzar un bienestar personal, que sin el empujón e inversión generosa, que ellos hicieron, difícilmente habríamos alcanzado. Por supuesto, no hay que desmerecer, la inversión que hemos hecho cada uno de nosotros, para estar donde estamos, y que a donde hemos llegado, nos lo hemos ganado con creces; pero sin los cimientos que nos dieron; sin sentar las bases de la personalidad y caracter que mamamos; sin los sacrificios que realizaron nuestros padres; posiblemente, no hubiéramos alcanzado.

Son esos recuerdos, que me aparecen ahora, de mi niñez, los que me hacen valorar, mucho más su legado, lo que mis padres dieron por mí, y mi eterno agradecimiento en su implicación sincera en convertirme, lo que soy hoy.

Recuerdos en forma de fotos o pequeñas películas que se proyectan dentro de mi cabeza, como cuando iba con mi abuelo Juan José a ver en el Cine Cristal del barrio de Roquetas, las sesiones con dos películas de reestreno, a precio de una.

¿Lo veis? : este último es un recuerdo del que ya ni recordaba y que de repente me acaba de aparecer.

Son esos destellos de tiempos pasados los que me hacen entender un poco más de donde vengo y porque soy como soy.

Photo by Markus Spiske on Pexels.com

Hoy es mi cumpleaños: Reflexiones desde la madurez

Hoy cumplo años.

Si alguien , hace algún tiempo, no demasiado, me hubiera dicho, que lo que más valoraría en un dia como hoy, es mi sensación de tranquilidad, de control, de rutina, de pseudotedio …no lo hubiera creido.

Si pienso en mi pasado, algunos de mis mayores anhelos, ambiciones y propósitos estaban fundamentados en el cambio continuado en búsqueda de, un muy bien, no se qué.

Siempre me he caracterizado por ser un «culo inquieto»; por el movimiento constante, por el no pararme a reflexionar ; pensando aquello de que si «te paras mueres».

He buscado exprimir, cada segundo de mi vida, en multitud de sinrazones, actividades, aventuras varias y experiencias, como si no hubiera un mañana. Desmenuzando el presente segundo a segundo.

Ahora en cambio , me he dado cuenta, que valoro mucho más la tranquilidad, la rútina de las tareas habituales, el reducir al máximo los imprevistos, y el tener todo mucho más controlado y organizado. Atras quedan los tiempos de querer hacer de todo , saltando de una actividad a otra, por el hecho de hacerla, sin disfrutarla en su justa medida.

Quizás mi vida no sea tan «apasionante», pero yo siento que me llena.

No necesito mucho más.

Tengo en mi paseo por la vida, a mi pareja a quien quiero y que me corresponde, dandome además mucha paz; mis hijas, de las que me siento muy orgulloso; una familia que me apoya y a la que quiero un monton; un trabajo que gusta en su justa medida y en un tiempo controlado , atras quedan, jornadas maratonianas e interminables; y sobretodo, tengo tiempo para dedicarme a mi y a mis aficiones, que cada vez son menos, pero más constantes.

Ahora siento de verdad que menos es más. Que si bien antes me lo aplicaba para exprimir la vida como un Life Squeezer, ahora siento que este planteamiento no era del todo correcto. Que lo adecuado es disfrutar , regocijarse, saborear, todo aquello que hagas en cada momento, dedicandote ese tiempo sólo a eso. He dejado atrás mis tiempos de multitarea, he aprendido que hacer una cosa bien hecha o bien disfrutada, es mucho mejor que muchas pero poco aprovechadas.

Creo que he llegado a esa edad en la que estoy satisfecho como soy, con lo que tengo, con lo que vivo, y no me tientan, las posibles experiencias o sensaciones fuera de mi entorno.

Me parece que puedo decir bien alto, que he alcanzado madurez en mi pensamiento y actitud a la vida. La madurez física hay está, aunque yo siga empeñandome en pensar que tengo unos cuantos años menos, y mi cabeza no la acompañe, y me sienta muy joven.

Un joven maduro de espiritú.

Me siento en paz, feliz y querido.

Qué mas puedo pedir a la vida.

Adaptarse o morir

Photo by Life Of Pix on Pexels.com

Adaptarse o morir, manida frase del insigne Darwin, que me viene al pelo como titulo a mi entrada de hoy.

Mucho se ha hablado sobre los efectos de la pandemia en nuestras vidas.De su impacto sobre todos nosotros. De ese sentimiento general de que nada va a ser como antes. Y no puedo estar mas de acuerdo.

Las circunstancias, nuestro entorno ha cambiado, y no nos ha quedado más remedio que cambiar. Si, un proceso de cambio radical, del que nadie ha podido ser un mero testigo. La pandemia, nos ha obligado a un cambio profundo en la forma de relacionarnos, cambiar hábitos, formas de proceder profundamente enraizadas e interiorizadas, de aquellas que nunca habíamos pensado deberíamos cambiar.

¿Que equivocados estábamos? . No nos ha quedado más remedio que reinventarnos y no dar por válido aquello que nos había servido hasta entonces.

Las relaciones personales, con amigos, compañeros de trabajo, han pasado a estar dominadas por la tecnología de por medio.

En casa, hemos pasado mucho más tiempo, y eso nos ha llevado a tener que reorganizar nuestras relaciones, fijar reglas, ser más flexibles, más pacientes.

La economía, se ha deteriorado profundamente, generándose una brecha futura que costará tiempo que retorne a sus valores previos.

Si. Todo lo anterior, es muy cierto, y siendo realista ha llevado a muchas personas a un profundo sentimiento negativo, pesimista, un derrotismo a ultranza.

Pero, reflexionando con detenimiento al respecto, me pregunto si llevar esta experiencia hacia la vertiente negativa, es lo mejor.

Desde mi punto de vista, esta situación nos ha llevado, también a sacar aspectos positivos de cada uno de nosotros, facetas, que quizás desconocíamos.

Nuestra resiliencia y capacidad de adaptación ha aparecido con todo su esplendor.

No nos ha quedado más remedio, que aceptar que esta situación es la que es, y que poco espacio hay para lamentaciones. Que en nuestra mano, está la llave para adaptarse y mirar el lado positivo de la misma.

¿Lado positivo?

Pues si, estoy plenamente convencido que esta experiencia tiene aspectos que nos van ayudar a ser mejores después de su paso.

¿Cuando hemos tenido tanto tiempo de disfrutar de nuestra familia en casa, y poder hacer actividades conjuntas?

¿Cuanto tiempo hemos tenido para dedicarnos tiempo a nosotros, al no ser necesario el destinar tiempos a desplazamientos contaminantes además, hacia nuestro lugar de trabajo?

¿Cuando hemos podido valorar , en su justa medida, nuestros valores, y darnos cuenta, de una vez por todas, que lo más importante que poseemos no es material; que la salud está por encima de todo, y que sin ella, sin cuidarnos, poco vamos a avanzar?

¿Cuando nos íbamos a dar cuenta de que lo más importante es disfrutar el ahora, que el pasado o el posible futuro son variables que o no vamos a controlar, o que están sujetas a circunstancias que en mucho casos se escapan de nuestro control?

Hay que disfrutar de lo que tenemos y del momento. De las cartas que nos ha tocado en esta mano, y con ellas debemos jugar lo mejor que sepamos. El lamentarnos de nuestra mala suerte , de poco nos va ayudar. Esas son tus cartas, y con ellas tienes que jugar.

Y es de aquí el título de este blog : Adaptarse o morir.

Fluye, adáptate al entorno, fluye rompe tus encorsetamientos , y flexibiliza tus formas de hacer, varialas de forma que se conviertan en positivas para ti, y te sirvan para continuar disfrutando de tu única vida, no esperes a mañana, porque igual mañana es tarde.

Disfruta del hoy, deja de pensar en los porqués y piensa más en los cómos:

¿Cómo voy a hacer para?

¿Cómo voy a hacer por?

¿Cómo voy a disfrutar?

¿Cómo voy a ser más feliz con lo que tengo?

¿Con los mimbres que tengo qué puedo construir?

¿Con las cartas que tengo en mi mano hoy, que puedo jugar? . Mañana , quizás te lleguen otras, puedes pon ser mejores o también peores. Juega lo mejor que sepas con las que tienes ahora, y dejar de cuestionar el destino, la suerte.

Tu eres el dueño de tu destino.

Photo by Valentin Antonucci on Pexels.com

¡Feliz 2021, hasta siempre 2020!

Photo by Markus Winkler on Pexels.com

¿Hasta siempre 2020?. Cuando lo hayais leido, igual habeis pensado que me «he dado un golpe en la cabeza».

Pues no.

Tengo razones, para pensar que el año 2020, no debe quedar en el olvido.

Muchos estamos deseando que se acabe, con la ilusión de que en el año próximo todo será mejor.

Perfecto, si queremos vivir con esa ilusión; pero la realidad, es que considero que las experiencias vitales que hemos vivido durante este año, no deben caer en el olvido, y deben suponernos un antes y un después en nuestras vidas.

Pocos nos podiamos imaginar a las situaciones que nos llevaria a vivir este año , que está llegando a su fin, dando sus últimos estertores.

Si a alguno nos hubieran dicho , cuando alzabamos las copas para celebrar su venida, lo que iba a traernos y sus consecuencias, hubieramos pensado que estabamos en medio de una pelicula de terror de serie B. El problema, es que no era cine, y que la pelicula no se acababa al apagar el televisor.

Nadie , mejor dicho; sólo unos pocos visionarios; habian anticipado, que un máldito virus, iba a poner en jaque a todo el mundo , de la forma que lo ha hecho; de la forma que todavia lo está haciendo. A dia de hoy, empezamos a vislumbrar, levisimas señales de que el final del tunel está algo más cerca, pero todavía queda mucho trabajo por hacer.

Sin embargo, y pensando en positivo, en mi opinión, este año, no nos ha traido sólo cosas malas.

Por un lado, todos; nos hemos dado cuenta, que al final; lo más importante, es lo más importante; y es así: la salud y cómo protegerla ha sido nuestra prioridad numero uno.

Photo by Yaroslav Danylchenko on Pexels.com

No nos ha quedado más remedio que aplicarnos de verdad en cambiar nuestra escala de valores, y convencernos de un dogma indudable: que sin salud, de poco nos sirve nada más.

Por otro lado, nos ha permitido estar más tiempo, con nuestras familias más proximas. Hemos tenido la posibilidad de organizarnos nuestro dia a dia de una forma muy diferente, cambiando nuestros entornos laborales por entornos domesticos. Flexibilizando ambientes profesionales, con ambientes personales y familiares. Lo que en el pasado , el tener una vida familiar fuera del trabajo, era algo muy intimo, en esta pandemia se ha convertido en una democratización en la apertura de nuestras pantallas a nuestos compañeros.

Photo by Pixabay on Pexels.com

Hemos abierto nuevas formas de relación, las cuales nos han permitido reencontrarnos , aunque fuese de forma digital con amigos, familiares, compañeros, que en anteriormente, por esos ordenes de prioridad equivocados, habiamos descuidado.

Nos ha permitido, el dedicarnos más tiempo a nosotros mismos. A meditar sobre creencias y pensamiento, que pensabamos que eran inamovibles. Nos ha obligado a cambiar y adaptarnos a nuevas realidades. A darnos cuenta, de lo que realmente es importante : el trato y las relaciones con nuestros semejantes.

Asi que; si bien ahora tenemos que celebrar que llega un nuevo año 2021, y nos despedimos del año actual. A la hora de hacer nuevos propósitos, nos hariamos un flaco favor, si olvidasemos todas las enseñanzas que nos ha brindado este 2020. Deberian quedarnos grabadas en fuego.

No deberiamos descuidar estos aprendizajes. Sin duda esta experiencia, deberia hacer que nuestra sociedad fuese un poco mejor y que este duro aprendizaje que todos hemos vivido, no deberia caer en el olvido, y deberia suponer un antes un despues, en el mañana que nos queda por vivir.

Hoy es el primer dia del resto de vuestras vidas. ¿Cómo vamos a aprovecharlo? ¿Como vamos a seguir aplicandonos las enseñanzas aprendidas? ¿Cómo vamos a exprimirlo?

Os deseo un Feliz Año 2021 ; que nos traiga toneladas de salud y la posibilidad de convertir todos esos besos y abrazos virtuales , que nos hemos deseado durante este año 2020, en besos y abrazos de los de verdad, sin distancias sociales.

Brindo por vosotros.

Photo by VisionPic .net on Pexels.com

«Se ProActivo y No Procrastinativo» : reflexiones a la Matriz de Eisenhower

La matriz de Eisenhower, se denomina así por el que fue antiguo presidente de Estados Unidos y General en la Segunda Guerra Mundial. Parece ser que a este señor, se le conocía por sus elevados niveles de productividad.

Entre otras razones, por que tenia muy claras sus prioridades en cada momento. Stephen Covey usando como base estas ideas, las plasmó en forma de esta matriz, en su libro «Los siete hábitos de la gente altamente productiva»

Esta matriz sirve para clasificar tareas a realizar, en base a dos criterios objetivos:

  1. Su grado de importancia
  2. Su grado de urgencia

Así se elaboran cuatro cuadrantes, en función de que las tareas sean:

  1. Importantes y Urgentes: las deberías de realizar de inmediato
  2. Importantes y NO Urgentes: tareas que debes planificar y ejecutar en un tiempo a definir por tu parte
  3. NO Importantes y Urgentes: tareas que deberías delegar, porque si bien es importante que se realicen rápido, no eres tú la persona adecuada para hacerlas
  4. NO Importantes y NO Urgentes: tareas que deberías ignorar y eliminar de nuestro listado de pendientes

Todo lo anterior, está muy bien, pero desde mi punto de vista, en la práctica, esto es bastante teórico, ya que la clave está en definir la importancia de las tareas a realizar, y eso no es tan fácil.

La realidad es que la importancia de las tareas , deberías establecerlas, en función de que sean aquellas que realmente tengas que ejecutar, es decir, aquellas que realmente te esten acercando a tus objetivos.

Por lo que si realmente trabajas con buenos criterios y tienes claro lo que quieres conseguir, y lo encajas bien en tu calendario , las tareas urgentes e importantes, deberían desaparecer, o cuando menos, reducirse al máximo.

De forma que los «Urgente e importante», serán exclusivamente los imprevistos, aquellas tareas-actividades, que NO están dentro de tu área de control.

Como decía un jefe escocés que tuve»Shit happens» (algo asi como «Así es la vida» o «C’est la vie«), y lamentablemente, los imprevistos van a suceder por muy buen control que tengamos. Ahora bien, con una buena metodología y constancia, se van a minimizar.

Aplicando Timeboxing, mi sugerencia, es dejar una franja de tiempo al organizarte la jornada con para este tipo de marronesme parece que el color, tenía alguna relación con la expresión de mi antiguo jefe.

Por lo tanto, volviendo a lo anterior, en mi opinión, la matriz o caja de Eisenhower, sigue siendo aplicable, pero tu prioridad , es si eres riguroso en tu planificación y sobretodo delimitación de las tareas que te acercan a tus objetivos, te muevas exclusivamente en el cuadrante de las Tareas Importantes y No Urgentes.

La verdadera importancia radica, no en ejecutar tareas , con mayor o menor celeridad , según su grado de urgencia, sino en, definir claramente las tareas a ejecutar para llegar a tus objetivos a tiempo.

Si eres constante y riguroso; y haces un trabajo de filtrado y planificación correcto; tu día a día va estar bien alineado con tu objetivo final : aquello que quieres conseguir; y el modo y la forma en que defines tus tareas , van a venir marcados por esto.

Realmente, lo ideal es que todo nuestro trabajo se centrase en el cuadrante importante y no urgente , y que fuésemos capaces de trabajar de forma pro activa , sin necesidad de tener la espada de Damocles encima.

Esta forma de trabajo , ayuda a reducir los niveles de estrés y presión , y mantenerlos bajo control. Si evitas el llegar al término de una tarea para tenerla ejecutada, porque la has realizado antes, vas a reducir tremendamente tu ansiedad , demostrando ser un profesional eficaz y sobretodo eficiente.

«Se Proactivo y No procrastinativo , my friend»

Pero claro, la clave está ahí: en ser proactivo y no procrastinativo…y los seres humanos por tendencia, tendemos a dejar las cosas, que no nos apetecen, para más adelante, para el final…y sólo nos aceleramos, cuando nos vemos con el agua al cuello.

Es entonces cuando nos pegamos un atracón de última hora para acabar algo…en ese momento has pasado al primer cuadrante , ya es Urgente e Importante. Y recordad, que este solo debería usarse para emergencias, y no convertir su uso en una rutina de nuestro día a día.

Hay que anticiparse, hay que revisar y mirar hacia el medio y largo plazo, el corto , minimizarlo al máximo .Si realizamos una buena gestión de las tareas a medio y largo plazo, los compromisos , cuando llegue su fecha límite, habrán sido ejecutados previamente y se podrán entregar en tiempo y en forma.

Como dije en entradas anteriores, no se trata de hacer listas de tareas e ir clicando las que has ido ejecutando, ya que las tareas nunca se van a acabar, y eso te va a generar frustración; sino que la clave está en seleccionar las tareas que realmente me acercan a mi objetivo.

Y son estas, las que debes encajar en tus franjas de trabajo efectivo diarias (Timeboxing).

En resumen la base está en Planificar : encajar lo que es realmente importante («me acerca a mis objetivos«) , incluyéndolo en mi calendario del dia a dia, en forma de minitareas, para que me de tiempo suficiente a tenerlo acabado en la fecha límite, sin tener que correr.

Photo by cottonbro on Pexels.com